Nuestra historia

El vuelo de los Mirlos

Imagina un despacho que no nace de un plan de negocio ni de una estrategia diseñada en una sala de juntas.


Mirlo nace de una conversación honesta. De muchas, en realidad. Conversaciones entre amigos que llevaban casi veinte años trabajando en algunos de los despachos más exigentes de España y del extranjero, resolviendo operaciones complejas, liderando proyectos internacionales y acompañando a grandes empresas en momentos clave. Abogados que habían aprendido mucho, y que, precisamente por eso, comprendieron que la abogacía tenía que evolucionar.

Así nace Mirlo.

Un despacho creado para quienes creen que el Derecho puede ser excelente sin ser rígido, sofisticado sin ser complejo, global sin ser lejano. Un despacho que apuesta por la tecnología no como un fin, sino como una herramienta para hacer mejor su trabajo. Porque sabemos que el futuro es digital, pero también humano. 

Desde el principio, Mirlo se piensa sin jerarquías innecesarias. Un despacho donde cada asunto, cada cliente, cada abogado importa. Mucho. 

Nuestra experiencia es global. Hemos trabajado y vivido en múltiples jurisdicciones, queremos ser un puente que conecte Europa y  América Latina, pero también otros mercados estratégicos como Estados Unidos, China o Middle East. 

Conocemos la complejidad de operar en entornos distintos, y sabemos que la verdadera diferencia no está solo en conocer las reglas, sino en saber adaptarse, escuchar y anticiparse. Por eso estamos preparados para acompañarte allá donde vayas.


Mirlo no pretende parecer un despacho tradicional. Tampoco quiere ser una promesa vacía. Es, simplemente, una forma honesta de trabajar, abogados que hablan claro, entienden el negocio de sus clientes, se implican con ellos y no se esconden.

El mirlo es un ave discreta, inteligente y libre. Observa, se adapta y canta cuando es el momento.

Ese espíritu nos define. Volamos con nuestros clientes, no por encima de ellos. Les acompañamos, les escuchamos y construimos juntos.

Te invitamos a formar parte de esta historia, donde tú eres el protagonista.